Un equipo de arqueólogos ha logrado identificar las ruinas sumergidas de una antigua estructura en Roma, conocida popularmente como el 'puente fantasma' del emperador Nerón. La obra, que permanecía oculta bajo el lodo del río Tíber, ha sido confirmada como la vía que permitía el cruce de la Vía Triunfal.
Según los datos disponibles, esta construcción fue fundamental para conectar Roma con la zona del Vaticano hace casi 2.000 años. El hallazgo representa un avance significativo en la comprensión de la infraestructura vial y religiosa de la antigua capital imperial.