Una nueva muestra de la violencia que azota la región fronteriza entre Colombia y Ecuador ha sacudido a las autoridades locales. La Alcaldía del municipio colombiano de Rioblanco fue objetivo de un ataque coordinado que involucró el uso de drones y disparos, una táctica que busca desestabilizar la administración local y generar pánico en la población.
Frente a esta agresión, la gobernadora Adriana Matiz emitió un comunicado firme para reafirmar la institucionalidad del estado. "Los criminales pretenden sembrar miedo, pero no vamos a permitir que sus acciones sometan a la ciudadanía", afirmó Matiz, destacando la determinación de las autoridades por mantener el orden público a pesar de las amenazas armadas.
Este incidente en Rioblanco resalta la delicada situación de seguridad en zonas limítrofes, donde la presencia del crimen organizado suele traspasar fronteras. Para Guayaquil y los cantones del Guayas, estos hechos sirven como recordatorio de la importancia de fortalecer la vigilancia y la cooperación institucional para garantizar la tranquilidad de sus ciudadanos.