Una intervención de inteligencia realizada en el sector de Flor de Bastión, en Guayaquil, dio al traste con un centro clandestino dedicado a la elaboración y comercialización de productos farmacéuticos. Las autoridades encontraron evidencias que confirman la existencia de una estructura organizada para procesar y empaquetar medicamentos sin los controles sanitarios correspondientes.
El registro del lugar permitió localizar insumos clave para la fabricación ilícita, incluyendo polvos blancos y maquinaria especializada como molinos industriales. Estos elementos sugieren que el sitio no era un simple almacén, sino una planta de producción activa destinada a generar sustancias con fines comerciales fuera de la legalidad.
Este hallazgo pone de manifiesto la vulnerabilidad de ciertas zonas urbanas ante la expansión de redes ilegales que operan bajo la apariencia de negocios legítimos. La intervención subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización en el sector farmacéutico para garantizar la seguridad sanitaria de la población guayaquileña.