La agricultura en la provincia de Guayas no escapa a la realidad del calentamiento planetario. Los expertos señalan que los cultivos poseen rangos de temperatura específicos, con límites máximos y mínimos definidos, así como una zona óptima para su desarrollo. Esta anormalidad térmica representa un desafío directo para la productividad agrícola en la región.
Ante este escenario, se hace imperativo adaptar las prácticas agrícolas locales. La variabilidad de las temperaturas afecta directamente los ciclos de crecimiento y la calidad de la cosecha, lo que exige una respuesta técnica y estratégica por parte del sector productivo guayaquileño para mantener la eficiencia y sostenibilidad económica.