La intensificación del Fenómeno El Niño está dejando una huella imborrable en la costa ecuatoriana. Los efectos de este evento climático, que ya se considera de probable magnitud histórica, están transformando drásticamente el perfil costero nacional. La erosión marina y los aguajes han cobrado protagonismo, exponiendo las vulnerabilidades estructurales del litoral ante un mar cada vez más agresivo.
Impacto en Guayas: Desaparición de la Playa Delfín
En el cantón Durán, provincia del Guayas, los oleajes han sido tan contundentes que han provocado la desaparición física de la conocida playa Delfín. Este espacio, tradicionalmente utilizado por las familias milagreñas y duranenses para la recreación, ha quedado prácticamente eliminado por la fuerza del mar. La erosión no solo afecta el paisaje visual, sino que pone en riesgo los accesos y áreas circundantes.
Daños Materiales en Manabí
Más al norte, la provincia de Manabí registra daños materiales significativos. Las cabañas turísticas ubicadas frente a la línea de costa han sufrido el embate directo del mar. Los locales comerciales y las estructuras recreativas no han estado exentas de los aguajes que arrasan con lo encontrado en su camino. Esta situación pone en evidencia la fragilidad de la infraestructura turística ante fenómenos climáticos extremos, como publicó este diario en El Niño erosiona playas.
Alerta en Santa Elena
Mientras tanto, la provincia de Santa Elena se mantiene en estado de alerta máxima. Las autoridades y las comunidades locales están monitoreando el comportamiento del mar con extrema precaución. La amenaza de nuevos aguajes y la erosión continua mantienen a los pobladores en vigilia constante.