En un contexto donde la velocidad de la información digital puede alterar la percepción ciudadana, se ha hecho un llamado urgente desde las instancias competentes para rechazar categóricamente la difusión de noticias falsas. El mensaje central es claro: estas maniobras no persiguen otro objetivo que infligir daño a la reputación de instituciones y personas, generando reacciones manipuladas que atentan contra la paz social en el Guayas.
Para las autoridades locales y nacionales, la responsabilidad no recae únicamente en los medios de comunicación, sino que debe ser asumida por las audiencias. Se insta a la población guayaquileña a ejercer un filtro crítico ante los contenidos virales, entendiendo que compartir información sin verificar su veracidad contribuye al caos y debilita el tejido social. La lucha contra la desinformación es, en esencia, una lucha por la seguridad ciudadana y el respeto mutuo.
Este posicionamiento refuerza la necesidad de mantener un ambiente institucional estable y predecible, pilar fundamental para el desarrollo económico y la tranquilidad de los 25 cantones de la provincia. Al priorizar la veracidad sobre el sensacionalismo, se protege el derecho a una información honesta y se fortalece la confianza en las autoridades que trabajan por el bienestar común.