La tensión en el ámbito deportivo guayaquileño se intensificó con las declaraciones de Juan Trujillo, candidato por la Lista 2 en las elecciones internas del Tenis Club. En un claro posicionamiento a favor de la autonomía de las instituciones privadas, Trujillo no dudó en calificar de 'barbaridad' la judicialización del proceso electoral, cuestionando abiertamente el rol de la autoridad judicial.
El precandidato enfatizó su postura sobre la libertad de asociación y el derecho al libre mercado interno de las organizaciones civiles. Según sus palabras, resulta inaceptable que una jueza pueda intervenir directamente en la vida interna y en la parte operativa de un club deportivo privado, marcando una línea clara entre la jurisdicción estatal y la gestión privada.
Estas declaraciones reflejan el debate actual sobre los límites de la intervención del Estado en las entidades privadas. Para Trujillo, la resolución judicial representa una invasión indebida a la soberanía de las instituciones deportivas, reafirmando el principio de que la gestión de clubes debe permanecer fuera de la esfera judicial ordinaria.