Tras los recientes movimientos telúricos en Venezuela y Colombia, ha resurgido con fuerza la creencia popular de que "ahora nos toca a Ecuador". Sin embargo, el consenso científico es claro: no existe ningún fundamento para esta idea. Los sismólogos ecuatorianos y organismos internacionales reiteran que un país vecino sísmico no establece una cadena regional ni adelanta los movimientos en territorio nacional. La realidad geológica indica que la placa de Nazca se desliza bajo la Sudamericana, acumulando energía que se libera sin aviso previo.
La prevención sobre el miedo
Ecuador está situado en el Cinturón de Fuego del Pacífico y es un país sísmico y volcánico. La lección más importante no proviene del pánico ante noticias externas, sino de la preparación interna. Tras el terremoto de 7,8 grados que afectó a Pedernales en abril de 2016, se debió consolidar una cultura de prevención permanente.
¿Estamos realmente preparados?
Más allá de las alarmas en redes sociales, es crucial evaluar la respuesta concreta ante el riesgo. La verdadera seguridad no reside en especulaciones, sino en información verificada y formación constante. Se deben tomar decisiones estructurales que salvaguarden a la población.