Colombia se encuentra en una carrera contra el tiempo mientras vence la «ventana de vida» considerada crucial para hallar sobrevivientes bajo los escombros. Las 72 horas establecidas como límite operativo concluyen este jueves 13 de agosto, fecha en que socorristas y brigadas de emergencia agotan sus esfuerzos por localizar personas con vida tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el lunes 10 de agosto a las 07:34 hora local. El balance oficial ya reporta un saldo trágico de 265 muertos, 3.494 heridos y 496 desaparecidos.
El costo humano en Cali y Pereira
Solo en la ciudad de Cali, capital del Valle del Cauca, el epicentro más afectado, se han rescatado con vida a 85 personas entre los escombros. Sin embargo, la situación sigue siendo crítica para más de 150 ciudadanos que permanecen desaparecidos. En esta zona, unos 700 rescatistas colombianos y medio centenar de brigadistas extranjeros trabajan sin descanso bajo el sol. El presidente Abelardo de la Espriella confirmó que la catástrofe ha destruido completamente 11.347 viviendas y causado averías en otras 53.526, además del colapso total de 140 edificios.
Respuesta institucional y ayuda internacional
Frente a esta crisis sin precedentes, el Gobierno colombiano declaró la emergencia económica para hacer frente a los costos inmediatos de la reconstrucción y asistencia. La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportó que 24.324 familias han resultado afectadas en 403 municipios distribuidos en 14 de los 32 departamentos del país. El canciller Omar Bula negó versiones sobre exclusiones ideológicas en la recepción de ayuda, afirmando que se aceptaron aportes de gobiernos diversos como México, El Salvador, España y Alemania.
Cooperación global y balance final
Mientras las autoridades nacionales coordinan la logística, organismos internacionales como el Programa Mundial de Alimentos y la Cruz Roja Internacional —con un llamado de emergencia por 30 millones de dólares— ya movilizan ayuda hacia las zonas más golpeadas. La ONU también ha iniciado sus operaciones de socorro. En medio del caos, Héctor Méndez, presidente de la brigada mexicana Topos Azteca, instó a trabajar juntos para salvar vidas antes de que expire el plazo oficial. El balance final sigue en aumento mientras se confirma un ciudadano español fallecido y 12 más desaparecidos.