En un esfuerzo conjunto por combatir el comercio ilegal y proteger la economía formal, las autoridades municipales y de seguridad realizaron una serie de operativos en las parroquias Calderón y La Delicia. Estas acciones se centraron en la fiscalización de 36 establecimientos comerciales, con el objetivo de identificar y sancionar prácticas que vulneran las normas tributarias y de seguridad.
Como resultado directo de estas inspecciones, se procedió a la clausura administrativa de cuatro locales que operaban sin cumplir con los requisitos legales. Además, se decomisaron 385 cajetillas de cigarrillos de contrabando, productos que al no pagar impuestos afectan la recaudación estatal y compiten deslealmente con el comercio formal.
Estas intervenciones responden a la necesidad de mantener el orden público y fomentar un mercado justo. Al sancionar el contrabando, se busca garantizar que los negocios locales operen en igualdad de condiciones y que los recursos recaudados sean destinados al desarrollo de las infraestructuras y servicios públicos de la ciudad.